30 sept. 2012

. Cayó de culo...

Hoy estuve sentada un ratito en el jardinillo de mi barrio. 
 Es uno de esos momentos repleto de plenitud y de agradecimiento por vivir que nos regala la existencia...(la vida es maravillosa, que suerte la mía.... bla bla bla)
Tanta afectividad por mis congéneres me la cambio un  "guaje" en cinco miseros minutos.
Había dos niños pequeños ( 7 u 8 años) que ya proclamaban su independencia apartándose de sus madres y jugando a saltar al suelo desde el asiento de un banco de esos que hay en todas las ciudades. De madera pintados con ese color verde pradera intenso que debio estar de oferta  años enteros y aprovecharon todos los ayuntamientos de segunda, de este país, para mimetizar los banquitos con la hierba y parecer que estás en pleno campo. ¡Y un cuerno!
A lo que voy.
En uno de esos saltitos, ¿medio metro?. No creo. Uno de ellos cayó de culo al suelo.
No pudo hacerse daño...lo juro. ¡Estaba a mi lado! ¡Yo lo vi!
Como un resorte, al oir los berridos, saltaron las madres que estaban a más de 50 metros, en la zona de los toboganes  (yo creo que en algunos momentos las madres tienen aspas de helicoptero, o algo)  en un pestañeo llegaron al lado del niño que gritaba sin una lágrima, intentando impresionar al amiguito que antes le ganó saltando más lejos.
Me quedé tal cual con mi libro entre las piernas intrigada con la escena de teatro que estaba montando el muy...
Hasta que descubrí que una de las madres, (que ya eran 5 o 6 y hablaban de llamar al 112), me crucificaba con la mirada. Por cierto al  "guaje" escuchar lo de la ambulancia por si se había dado un golpe en la cabeza lo dejó tan tranquilo.
Si supiera aquella madre que en ese momento yo pensaba en jirafas.
Lo primero que hace una jirafa libre cuando nace su cria (que por cierto cae de una altura algo más grande que la del retoño del parque) es patearla. Lo primerito nada más nacer es darle una tunda de órdago. Ole, ole, ole....la jirafa.
La cria aprende a levantarse sin queja y apartarse de peligro cagando leches. Es la manera que tiene la madre de decirle que va a vivir en un mundo de depredadores y que para sobrevivir, ha de reaccionar rápido.
Pensaba mirando al mocoso que no cedía un gramo, que si la jirafa se hubiese convertido en un animal sin instinto de supervivencia o medio tonto, miraría lastimeramente a su pequeño diciendo "girafito hijo, no te faltará de nada, no pasarás por lo que yo pasé para llegar hasta aquí". Y a los dos días  " león zampó bicho".
Me levanté y me fui, sino la madre, que estaba a punto de pagar conmigo sus frustracciones, me destroza.
Mientras me alejaba di gracias a Dios por que siga habiendo al menos un animal  listo como la jirafa, y por si acaso eché a correr hasta la jungla.

16 sept. 2012

Querida Loyola de Palacio que estas en los cielos...


Perdónenme si aún no me siento culpable por la crisis.
Leo con mucha atención, la congelación de sueldos, las deudas de mi ayuntamiento, los recortes en obras, el centimo sanitario, la subida de impuestos, la educación de mal en peor...los pactos, los repactos, los tripactos...
Intento encontrar entre toda esta amalgama de cinturones apretándose los de los representantes ejemplares de la patria, "los hombres buenos" que diría mi admirado Fulgencio Fernández. Sigo sin ver ni los cintos ni los hombres buenos.
Clase política, se llaman ellos a si mismos. Clase es una cosa con la que se nace y políticas es una carrera universitaria que la inmensa mayoría no tienen.
Perdónenme si no me siento culpable por la crisis...y es que por más que busco no encuentro ninguna noticia  firme que se refiera a la partida de sueldos vitalicios por ejemplo, o que cobren dietas y asistencia solo si van y trabajan como usted o como yo.
Perdónenme si no me siento culpable por su crisis. Nunca viví por encima de mis obreras posibilidades. Nunca compré nada que no pudiera pagar, ni siquiera malgasté luz y agua ...fíjense que me acostumbre tanto, tanto, al ahorro que sigo circulando a 110km por hora porque me da la gana. Si suben a 130km se gasta lo que ahorramos ese tiempo ¿no?. A no,perdón que lo pagamos en multas...
Vamos que yo, como la inmensa mayoría de los ciudadanos de este país que se levantan a trabajar, (no a pasar la mañana) nunca inflé nada que no fuese la rueda de mi bicicleta para ir a la compra.
¿Y ahora me dicen que tengo que arrimar el hombro?. Por supuesto. Siempre.
Pero no para que estos mindundis sigan dandose y quitandose la medalla de la culpa unos a otros u otorgándose el diploma de salvadores mientras a fin de mes, usted y yo, no lo olvidemos, le pagamos un sueldo que no merecen.
La reflexión que me queda es clara. Mientras mi cinturón y mi hombro, se siguen preguntando cuando aparecerá un verdadero lider nato y  carismático, que haga de este país un territorio honesto trabajador y divertido, que estos indecentes se empeñan en esquilmar del todo, el problema seguirá siendo el mismo: 
    siempre fuimos un país de segundones y ahora que nuestros deportistas sacan ventaja a los mejores, nuestros jovenes universitarios son los más listos y valorados allende nuestras fronteras, nuestras mujeres las más emprendedoras, y nuestros hombres (léase mineros) más constantes....nuestros políticos siguen siendo unos niñatos segundones, y lo jodido es que siguen sin reconocer que no están a la altura de esta sociedad latente a la que le estan tensando la cuerda...y cuando rompa lloramos todos.
Ya lo decía mi abuelo hace años "cuanto mejor es el pan más desgraciao se hace el perro".
Por eso me acuerdo mucho de aquella mujer coherente, responsable y peleona que fue Loyola de Palacio, cuando se trajo al comisario Fischler de Europa a ver los olivos que quería arrancar. Le mando desde aquí una súplica al cielo:

"Querida Loyola, agarra a San Pedro, si hace falta por las pelotas y que baje aquí a ver si estos desgraciaos recorren el camino al infierno al que condenan a tanta gente con sus ignorantes decisiones"