
Como homenaje a mis sonidos de niña.
Tocan:
a voleo, a rebato, a fuego, al ángelus, a nieve, al alba,
a fiesta, a hacendera, a rosario, 13 si murió un hombre,
12 si murió mujer, a gloria si ha muerto un niño. A nada.
Afines estaban
el badajo y la campana
con los bravos labriegos
de la antigua usanza.
Cual mendigos hambrientos
tocan las puertas cerradas,
así, de igual modo
tocan sus sones mi alma
.
¡Desesperadas!
En el nido de la iglesia,
cual mozas alborotadas,
levantan el vuelo ansiosos
cien pardales en bandada.
Campanadas…
Cuando la siesta irrumpía
en los valles de labranza,
y la vaquera en los prados
perezosa se acostaba…
inermes en el campanario,
al sol más fiero se quemaban.
… y de pronto…
sonaban…
sonaban …
sonaban.
Abuelo… ¿Qué son?
Sólo campanadas.